jueves, 27 de marzo de 2008

Bailarina

Pandita Bailarina
Pandita

Había una vez una bailarina que con sus músicos había arribado a la corte del príncipe de Birkaska. Y, admitida en la corte, bailó ante el príncipe al son del laúd y la flauta y la cítara.Bailó la danza de las llamas, y la danza de las espadas y las lanzas; bailó la danza de las estrellas y la danza del espacio. Y, por último, la danza de las flores al viento.Luego se detuvo ante el trono del príncipe y dobló su cuerpo ante él. Y el príncipe le solicitó que se acercara, y dijo:-Hermosa mujer, hija de la gracia y del encanto, ¿desde cuándo existe tu arte? ¿Y cómo es que dominas todos los elementos con tus ritmos y canciones?Y la bailarina, inclinándose nuevamente ante el príncipe, dijo:-Poderosa y agraciada Majestad, desconozco la respuesta a tus preguntas. Sólo esto sé: el alma del filósofo habita en su cabeza; el alma del poeta en su corazón; pero el alma de la bailarina late en todo su cuerpo.

Pandita BailarinaPandita

La pandita está hecha con fieltro color crema claro, negro y rosa, y lycra negra. La faldita está hecha con crinolina rosa, los ojos con chaquiras, la nariz y la boquita son bordados con hilo y la flor en la cabeza es de metal, era de una pulsera muy especial. La hice hace unos cuantos meses para mi prima Montse, por su cumpleaños.

Pandita BailarinaPandita
Una de las fotografías de la Pandita bailarina está incluida en la historia "88-year-old man to star in ballet" de Rob Peters, aquí está la página por si quieren leer la historia y ver la imagen:

Muchísimas gracias a todos los que no olvidan el blog!!! Feliz fin de semana!!!

domingo, 23 de marzo de 2008

Alfred y Justo

Alfred ya es mamá!!! Ha tenido un sólo hijo y es precioso ^_^ Tenía que poner esto aquí porque es algo que me hace muy muy feliz. Y aquí se los presento, se llama JUSTO:




Pasando a otras cosas, mañana se terminan las vacaciones y es la entrega del proyecto de la escuela, por lo que tendré 2 días libres de tarea de proyectos ^_^ esos días sí que serán de vacaciones y podré publicar más cosas aquí. Saludos!




miércoles, 27 de febrero de 2008

Mis premiadas

Antes que nada pido disculpas por haberme tardado tanto en actualizar!!! He tenido muchísima tarea y el tiempo no siempre me rinde como yo quisiera. Tenía qué volver porque echo mucho de menos esto!!! Y también porque tenía premios qué repartir :D
Los premios van para
1. YoPulga Hace unas cosas muy bonitas, me gustan especialmente las tortugas amigurumis que ha hecho.
2. Silva de Sopa de abalorios. Porque hace unas cosas encantadoras.
3. Capusita linda Hace unas cosas muy originales y pone tuoriales!
4. Dolça Maduixa También hace cosas muy bonitas!!! Entren y vean sus collares, los recomiendo
5. Tatiana de La Porta Màgica. Porque tiene unas manos increíbles para coser a máquina, se hace su propia ropa y le queda mejor que comprada :D
¡¡¡Muchísimas felicidades!!!

viernes, 15 de febrero de 2008

He sido premiada por La Porta Màgica!


Ese es mi premio!!! Me lo ha dado Tatiana de La Porta Màgica. Estoy emocionadísima y muy feliz, estos detallitos son de las cosas que más me ponen feliz ^_^ Muchas gracias, guapa!!!

Las normas del premio son:

1. Debes elegir a 5 blog que consideres sean merecedores de este premio por su creatividad, diseño, material interesante y aporte a la comunidad bloguera, sin importar su idioma.
2. Cada premio otorgado debe tener el nombre de su autora y el enlace a su blog para que todos lo visiten.
3. Cada premiada debe exhibir el premio y colocar el nombre y enlace al blog de la persona que la ha premiado
4. Premiada y premiadora, deben exhibir el enlace de Arte y pico, para que todas sepan el origen de este premio.
5. Exhibir estas reglas.

(NOTA: En breve pondré el nombre de mis 5 premiadas)

Estoy teniendo días agitadísimos en la facultad, creo que si sigo así me descoseré muy pronto xD Y tendré que iré con el cirujano telúrgico. Pero bueno, tanto trabajo debe valer la pena sí sí!!!

Recordemos una frase de Immanuel Kant:

"Con las piedras que con duro intento los críticos te lanzan, bien puedes erigirte un monumento"


Les dejo aquí unas fotos que me sacaron cuando me han dado el premio. Muchas gracias!!!
lentejuela ganadoralentejualalentelentee

lunes, 11 de febrero de 2008

Miau

alfred ev
Alfred es la guardiana del jardín de Mundo Tela. Se encarga de revisar los telapasaportes de los muchos visitantes, cobrar las entradas, vender los souvenirs... y tanto trabajo llega a ponerla de mal humor... jajaja


La muñeca es Evelyn. El cuerpo, los zapatos, los labios y la chaqueta son de fieltro, los jeans de mezclilla y la blusa de tela de mascada. Mañana viajará a Mundo Carne y Huesos para reunirse con su gemela de allá. Espero traer fotos :D


EvelynEvelynEV

martes, 5 de febrero de 2008

Ommm





He regresado a la facultad y el semestre promete estar muy rudo pero también muy interesante. Tengo repentina en lunes y lo estaba tomando con mucha calmita hasta que alguien (hacer click para ver a la culpable xD) me ha pegado su preocupación. Y eso sumado con otras preocupaciones que ya tenía... Qué estrés y qué ansiedad!!! Pero nada, sólo me he estado comiendo mi fieltruda cabeza para nada. Así que he decidido tomarme un ratito de relax y contarles un pequeño cuento:

La vasija rota

Un vendedor de agua tenía dos grandes ánforas que colgaban de los extremos de un palo que él llevaba encima de los hombros. Una de las vasijas tenía una grieta, mientras que la otra era perfecta, capaz de conservar toda el agua que en ella se vertía. Cada día el hombre recorría un largo camino, y al llegar a su destino, siempre observaba que la vasija rota sólo contenía la mitad del agua que él había echado. Desde luego, la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros. Pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se sentía miserable, porque sólo podía hacer la mitad de lo que podía hacer la otra. Después de dos años, la tinaja quebrada le habló al aguador diciéndole: "Estoy muy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido a mis grietas sólo puedes entregar la mitad de mi carga y sólo obtienes la mitad del valor que deberías recibir." El aguador, le miró sorprendido, y le dijo: "Hoy, cuando regresemos a casa quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino." Así lo hizo la tinaja y, en efecto, vió muchísimas flores hermosas en todo el recorrido. El aguador continuó: "¿Te has dado cuenta de que las flores sólo crecen en tu lado del camino? Siempre he conocido tus grietas y por ello, sembré semillas de flores a lo largo del camino por donde tu vas y de esta forma, todos los días han recibido el agua que necesitan. Si no fueras exactamente como eres, no hubiera sido posible crear esta belleza."

Pues eso, mejor sacudir los malos pensamientos para poder disfrutar de nuestros días!!!
Ahora sí que en la próxima actualización pondré un molde para hacer una muñeca. Pensaba hacerlo hoy, pero me han tomado esa foto mientras meditaba y me ha gustado tanto que no he podido no ponerla. Para más fotos clickea
aquí

lunes, 4 de febrero de 2008

En el árbol

Esta es la muñeca Sandy, hecha para mi mamá. El cuerpo, las botas y la boca son de fieltro, los jeans de mezclilla, la camisa de algódón. Los ojitos son bordados con hilos de algodón y el pelo es de estambre. Mide 15 cm (O sea, está a escala 1:10 xD)


Hoy he leído una frase muy buena y me he dicho a mí misma que tenía que ponerla aquí:

"No te dejes llevar por lo que quieres en el momento y dejes a un lado lo que has querido siempre"

En el flickr podrán encontrar más fotos de las muñecas, los invito a pasar http://www.flickr.com/photos/h0tcake/. Espero en los próximos días subir más fotos y hacer el molde de alguna de ellas.

sábado, 2 de febrero de 2008

¿En dónde está la felicidad?





¿En dónde está la felicidad?




En cierta ocasión se reunieron todos los dioses y decidieron crear al hombre y a la mujer; planearon hacerlo a su imagen y semejanza, entonces uno de ellos dijo: "Esperen, si los vamos a hacer a nuestra imagen y semejanza, van a tener un cuerpo igual al nuestro, fuerza e inteligencia igual a la nuestra. Debemos pensar en algo que los diferencie de nosotros, de no ser así, estaríamos creando nuevos dioses. Debemos quitarles algo, pero, ¿Qué les quitamos?" Después de mucho pensar uno de ellos dijo: "Ah!! ya sé! Vamos a quitarles la felicidad, pero el problema va a ser dónde esconderla para que no la encuentren jamás".
Propuso el primero: "Vamos a esconderla en la cima del monte mas alto del mundo"; a lo que inmediatamente respondió otro: "no, recuerda que les dimos fuerza, alguna vez alguien subirá, y la encontrará; y si la encuentra uno, ya todos sabrán dónde está".
Otro dijo: "Escondámosla en un planeta lejano a la Tierra". Y le dijeron: "No, recuerda que les dimos inteligencia, y un día alguien construirá una nave en la que pueda viajar a otros planetas y la descubrirán, y entonces todos tendrán felicidad y serán iguales a Nosotros "
El último de ellos, era un Dios que había permanecido en silencio escuchando atentamente cada una de las propuestas de los demás dioses, analizó en silencio cada una de ellas y entonces rompió el silencio y dijo: "Creo saber dónde ponerla para que realmente nunca la encuentren"; todos voltearon asombrados y preguntaron al unísono: "¿Dónde? ".
-"La esconderemos dentro de ellos mismos, estarán tan ocupados buscándola fuera, que nunca la encontrarán".
Todos estuvieron de acuerdo, y desde entonces ha sido así, el hombre se pasa la vida buscando la felicidad sin saber que la trae consigo...


Me parece una historia muy bonita y verdadera. Hay que aprender a escucharnos y saber que nos tenemos a nosotros mismos antes que a nadie. Y no hay que buscar la felicidad en otras cosas porque cuando uno es feliz también lo son las personas que lo rodean. La frase de hoy es "La felicidad siempre la tienes, siempre ha formado parte de ti, lo importante es que te permitas sentirla"

Es la muñeca Aletxu. Está hecha totalmente a mano, el cuerpo, labios, zapatos y sweater son de fieltro, la ropa es de tela aterciopelada para la blusa y mezclilla para los jeans. El pelo es de estambre y los ojos bordados con hilos de algodón.

jueves, 31 de enero de 2008

La Bella Durmiente



Versión muy breve

Érase una vez... una reina que dio a luz una niña muy hermosa. Al bautismo invitó a todas las hadas de su reino, pero se olvidó, desgraciadamente, de invitar a la más malvada.

A pesar de ello, esta hada maligna se presentó igualmente al castillo y, al pasar por delante de la cuna de la pequeña, dijo despechada: "¡A los dieciséis años te pincharás con un huso y morirás!" Un hada buena que había cerca, al oír el maleficio, pronunció un encantamiento a fin de mitigar la terrible condena: al pincharse en vez de morir, la muchacha permanecería dormida durante cien años y solo el beso de un joven príncipe la despertaría de su profundo sueño. Pasaron los años y la princesita se convirtió en la muchacha más hermosa del reino.


El rey había ordenado quemar todos los husos del castillo para que la princesa no pudiera pincharse con ninguno. No obstante, el día que cumplía los dieciséis años, la princesa acudió a un lugar del castillo que todos creían deshabitado, y donde una vieja sirvienta, desconocedora de la prohibición del rey, estaba hilando. Por curiosidad, la muchacha le pidió a la mujer que le dejara probar. "No es fácil hilar la lana", le dijo la sirvienta. "Mas si tienes paciencia te enseñaré." La maldición del hada malvada estaba a punto de concretarse. La princesa se pinchó con un huso y cayó fulminada al suelo como muerta. Médicos y magos fueron llamados a consulta. Sin embargo, ninguno logró vencer el maleficio. El hada buena sabedora de lo ocurrido, corrió a palacio para consolar a su amiga la reina.
La encontró llorando junto a la cama llena de flores donde estaba tendida la princesa. "¡No morirá! ¡Puedes estar segura!" la consoló, "Solo que por cien años ella dormirá" La reina, hecha un mar de lágrimas, exclamó: "¡Oh, si yo pudiera dormir!" Entonces, el hada buena pensó: 'Si con un encantamiento se durmieran todos, la princesa, al despertar encontraría a todos sus seres queridos a su entorno.' La varita dorada del hada se alzó y trazó en el aire una espiral mágica. Al instante todos los habitantes del castillo se durmieron. " ¡Dormid tranquilos! Volveré dentro de cien años para vuestro despertar." dijo el hada echando un último vistazo al castillo, ahora inmerso en un profundo sueño.
En el castillo todo había enmudecido, nada se movía con vida. Péndulos y relojes repiquetearon hasta que su cuerda se acabó. El tiempo parecía haberse detenido realmente. Alrededor del castillo, sumergido en el sueño, empezó a crecer como por encanto, un extraño y frondoso bosque con plantas trepadoras que lo rodeaban como una barrera impenetrable. En el transcurso del tiempo, el castillo quedó oculto con la maleza y fue olvidado de todo el mundo. Pero al término del siglo, un príncipe, que perseguía a un jabalí, llegó hasta sus alrededores. El animal herido, para salvarse de su perseguidor, no halló mejor escondite que la espesura de los zarzales que rodeaban el castillo. El príncipe descendió de su caballo y, con su espada, intentó abrirse camino. Avanzaba lentamente porque la maraña era muy densa. Descorazonado, estaba a punto de retroceder cuando, al apartar una rama, vio... Siguió avanzando hasta llegar al castillo. El puente levadizo estaba bajado. Llevando al caballo sujeto por las riendas, entró, y cuando vio a todos los habitantes tendidos en las escaleras, en los pasillos, en el patio, pensó con horror que estaban muertos, Luego se tranquilizó al comprobar que solo estaban dormidos. "¡Despertad! ¡Despertad!", chilló una y otra vez, pero en vano. Cada vez más extrañado, se adentró en el castillo hasta llegar a la habitación donde dormía la princesa. Durante mucho rato contempló aquel rostro sereno, lleno de paz y belleza; sintió nacer en su corazón el amor que siempre había esperado en vano. Emocionado, se acercó a ella, tomó la mano de la muchacha y delicadamente la besó... Con aquel beso, de pronto la muchacha se desesperezó y abrió los ojos, despertando del larguísimo sueño. Al ver frente a sí al príncipe, murmuró: ¡Por fin habéis llegado! En mis sueños acariciaba este momento tanto tiempo esperado." El encantamiento se había roto. La princesa se levantó y tendió su mano al príncipe. En aquel momento todo el castillo despertó. Todos se levantaron, mirándose sorprendidos y diciéndose qué era lo que había sucedido. Al darse cuenta, corrieron locos de alegría junto a la princesa, más hermosa y feliz que nunca.
Al cabo de unos días, el castillo, hasta entonces inmerso en el silencio, se llenó de cantos, de música y de alegres risas con motivo de la boda.


Hecha completamente a mano. El cuerpo de la muñeca, la boca, la blusa y los zapatos son de fieltro, el pantalón de mezclilla y el pelo de estambre. Los ojitos, pestañas y cejas son bordados con hilo. Es la primera muñeca que hice, por eso es diferente a las otras. Fue hecha para mi amiga Bany, a su imagen.

domingo, 27 de enero de 2008

Leyenda de una Flor






Un cielo rosa- azulado, chorreando vapores de agua, cubría el pequeño pueblito situado en un maravilloso valle, en el centro de Asia, donde habitaba la familia de los Sung. El padre, de tez cobre canela; la madre, morena, con hermoso moño negro anudado a su nuca, de menudos pechos ahumados, que gemían baladas redondas; y el hijo, de un año, componían la feliz familia que las hojas de los cerezos y la nieve de las montañas cercanas soñaron contemplar. Los días de fiesta, se ponían su traje más hermoso y salían al campo a pasear y admirar su belleza. Uno de esos días la familia no salió. El pequeño Shu, estaba enfermo. -Se habrá resfriado esta mañana – dijo el padre. -Sí; dentro de unos días estará bien- sentenció la madre. Pasaron los días y el pequeño no mejoraba. La madre, preocupada, viendo la palidez de la carita del niño, dijo: -Escucha, esposo: he pensado que debemos llevar a nuestro hijo al sabio que vive en las afueras del pueblo. Él conoce las hierbas que sanan y nos dará alguna para nuestro hijo. -Dices bien, esposa. Mañana mismo le llevaremos. Al día siguiente, apenas el alba se abría paso entre la noche, cuando los gallos cavaban buscando la aurora, la pareja salió en busca del hombre sabio que recolectaba hierbas que curaban a los hombres. Una vez delante del anciano, mirando éste al niño, escucharon las palabras negras: - Lo siento; pero no tengo las hierbas que puedan curar a vuestro hijo. -¡Por favor, te lo rogamos! ¡Dinos qué podemos hacer para que nuestro hijo viva!- suplicó la madre. -El sabio la miró y su pena le conmovió. -Mira, mujer; vas a ir a lo más profundo del bosque y, en el lugar donde se encuentra el árbol más alto, ahí hallaras una flor. ¡Tráela! Tantos pétalos como tenga, tantos días vivirá tu hijo. Sólo puedo decirte eso. -¿Una flor? -Sí. La madre, con el rostro de amapola, salió en busca de la desconocida flor. Con la soledad a cuestas y la sombra sobre sus ojos llegó al lugar del bosque donde se erguía el árbol más alto que jamás viera. Su copa se desvanecía entre hilachos de algodón. Buscó alrededor de él, y sus ojos captaron una flor, cuya forma, color y perfume, eran la esencia de la belleza. Cortó una y, horrorizada, vio que tan sólo la formaban cuatro pétalos. -“¡Oh, no; mi hijo sólo vivirá cuatro días! ¡No; no lo puedo consentir!” Y, arrodillándose, depositó la flor en el verde manto y, muy despacio, con sumo cuidado, fue rasgando cada pétalo en finos hilos de color. -“Mi hijo vivirá mucho más, ahora” Regresó corriendo llena de esperanza a la casa del sabio. Le mostró la flor. El anciano comenzó a contar los finos pétalos pero una alada brisa los amontonó y perdió el número de los contados. -Tengo que empezar de nuevo- dijo para sí. Fue separando, de nuevo, con sumo cuidado los pedacitos de flor y, de pronto, una inesperada lluvia impidió que siguiera contado. -Creo que es imposible contar los innumerables pétalos de esta flor. Esto indica que tu hijo vivirá incontables días. Idos tranquilos; el niño llegará a contar largos años en su vida. Así fue, el niño sanó, y vivió largos años. Los padres, agradecidos y felices, quisieron ir de nuevo hasta el lugar donde crecía la flor. La sombra del majestuoso Sándalo protegía a las especies vegetales que anidaban a sus pies de la dureza del sol. La pareja vio, con admiración, que las flores que allí se mostraban, tenían incontables pétalos; tantos, como los que la madre había dividido a los de la primera flor. Decidieron darle un nombre en honor a su virtud de dar larga vida a los hombres, y le llamaron: Crisantemo.


Las avispitas y las flores fueron hechas por Montserrat, una amiga a la que quiero mucho. Ella ha querido que publicara las fotos aquí con un cuento que me gustara y también me ha dejado dicho algo muy bonito: “Gracias Ale por compartirnos los sueños que se bordan al corazón con hilo y aguja" y yo le respondo que muchas gracias a ella por permitirme poner aquí las fotos y hacer que esto siga creciendo. Son hechos a mano con fieltro, limpiapipas y chaquirón (en los ojos).

miércoles, 23 de enero de 2008

El Pingüino



El Pingüino



Hace muchos, muchos años, el pingüino era una de las aves preferidas por los dioses que recorrían las tierras del sur de América.

Cuentan que en esa época tenía grandes y fuertes alas que le permitían volar tan alto como el cóndor. Se elevaba y descendía por el espacio a velocidad increíble y se posaba en los árboles cercanos a los ríos o al mar.

Pero su vuelo majestuoso lo había vuelto soberbio, y desde el cielo miraba con desprecio a los peces, porque los consideraba seres muy inferiores a él, aunque se alimentaba de ellos. Era tal su desprecio, que a pesar de no tener hambre se zambullía con fuerza en el mar y los mataba con su fuerte pico por puro placer.

Pero la naturaleza decidió privarlo de aquello que tanto lo hacía sentirse superior: su capacidad de volar. Sus potentes alas se acortaron y no le sirvieron más para el vuelo, y con mucha humildad tuvo que aprender a nadar como los peces, a los que tanto había despreciado en su vida anterior. Todo esto lo convirtió en el hazmerreír de los grandes amos del cielo.
El pingüino, sumamente avergonzado, debió dejar sus nidos en los árboles y ocultarse en pequeños huecos en la tierra, y por si esto fuera poco, se le condenó a pasar la mayor parte de su vida en las frías aguas de las regiones australes, sin dejar de ser ave.

El pingüino se puso tan triste, que se retiró con su compañera, a la que elige para toda la vida, y, dice la leyenda que cuando uno de ellos muere, el otro se interna en el mar y nunca regresa.


Los pingüinos están hechos a mano con fieltro blanco, tela de algodón negra y tela de magitel amarillo y los ojos son bordados con hilo.

lunes, 21 de enero de 2008

La Cenicienta




Una versión muy breve




Hubo una vez una joven muy bella que no tenía padres, sino madrastra, una viuda impertinente con dos hijas a cual más fea. Era ella quien hacía los trabajos más duros de la casa y como sus vestidos estaban siempre tan manchados de ceniza, todos la llamaban Cenicienta.

Un día el Rey de aquel país anunció que iba a dar una gran fiesta a la que invitaba a todas las jóvenes casaderas del reino.
- Tú Cenicienta, no irás -dijo la madrastra-. Te quedarás en casa fregando el suelo y preparando la cena para cuando volvamos.

Llegó el día del baile y Cenicienta apesadumbrada vio partir a sus hermanastras hacia el Palacio Real. Cuando se encontró sola en la cocina no pudo reprimir sus sollozos.
- ¿Por qué seré tan desgraciada? -exclamó-. De pronto se le apareció su Hada Madrina.
- No te preocupes -exclamó el Hada-. Tu también podrás ir al baile, pero con una condición, que cuando el reloj de Palacio dé las doce campanadas tendrás que regresar sin falta. Y tocándola con su varita mágica la transformó en una maravillosa joven.

La llegada de Cenicienta al Palacio causó honda admiración. Al entrar en la sala de baile, el Rey quedó tan prendado de su belleza que bailó con ella toda la noche. Sus hermanastras no la reconocieron y se preguntaban quién sería aquella joven.
En medio de tanta felicidad Cenicienta oyó sonar en el reloj de Palacio las doce.
- ¡Oh, Dios mío! ¡Tengo que irme! -exclamó-.
Como una exhalación atravesó el salón y bajó la escalinata perdiendo en su huída un zapato, que el Rey recogió asombrado.

Para encontrar a la bella joven, el Rey ideó un plan. Se casaría con aquella que pudiera calzarse el zapato. Envió a sus heraldos a recorrer todo el Reino. Las doncellas se lo probaban en vano, pues no había ni una a quien le fuera bien el zapatito.
Al fin llegaron a casa de Cenicienta, y claro está que sus hermanastras no pudieron calzar el zapato, pero cuando se lo puso Cenicienta vieron con estupor que le estaba perfecto.
Y así sucedió que el Príncipe se casó con la joven y vivieron muy felices.


El cuerpo, la boca y las zapatillas de la muñeca están hechos con fieltro. La ropa es de algodón y mezclilla con el detalle de la lentejuela magenta. Los ojitos son bordados y las chapitas pintadas. Es la muñeca Diana, basada totalmente en ella.

Para ver más grandes (y bonitas) las imágenes o ver todas las fotos de la galería, dar click en ellas. No toma mucho tiempo y vale la pena.

domingo, 20 de enero de 2008

El Gallo, la Gallina y el guisante




El Gallo, la Gallina y el guisante
Cuento Ruso

Éranse un gallo y una gallina. Un buen día, el gallo se puso a escarbar la tierra y encontró un guisante.
—¡Co, co, co, cómete el guisante, gallinita! —dijo el gallo.
—¡Co, co, co, cómetelo tú, gallito! —dijo la gallina.
Picó el gallo el guisante, y se le atragantó. Pidió el gallo a la gallina:
—Ve, gallinita, al río y pídele agua para mí.
La gallina corrió al río y dijo a éste:
—Río, riacho, dame agua: el gallito se ha atragantado con un guisantito.
El río le contestó:
—Si le pides al tilo una hoja, te daré agua.
Corrió la gallina donde se alzaba el tilo.
—Tilo, tilo —dijo la gallinita al árbol—, dame una hojita. Se la llevaré al río, y el río me dará agua para que la beba el gallito que se ha atragantado con un guisantito.
El tilo dijo a la gallinita:
—Ve a donde está la niña y pídele un hilo.
La gallina corrió a cumplir el ruego del tilo y pidió a la niña:
—Niña, niña, dame un hilo. Llevaré el hilo al tilo, el tilo me dará una hojita, llevaré la hojita al río, y el río me dará agua para el gallito, que se ha atragantado con un guisantito.
La niña le respondió:
—Si vas a casa de los peineteros y les pides un peine, te daré el hilo.
La gallinita corrió a casa de los peineteros y les dijo:
—Peineteros, peineteros, dadme un peine. Llevaré el peine a la niña, la niña me dará un hilo, llevaré el hilo al tilo, el tilo me dará una hojita, llevaré la hojita al río, y el río me dará agua para que la beba el gallito, que se ha atragantado con un guisantito.
Los peineteros le contestaron:
—Ve a casa de los panaderos y tráenos rosquillas.
Corrió la gallinita a casa de los panaderos:
—Panaderos, panaderos, dadme unas rosquillas. Llevaré las rosquillas a los peineteros, los peineteros me darán un peine, llevaré el peine a la niña, la niña me dará un hilo, llevaré el hilo al tilo, el tilo me dará una hojita, llevaré la hojita al río, y el río me dará agua para que la beba el gallito, que se ha atragantado con un guisantito.
Los panaderos le dijeron:
—Ve a buscar a los leñadores y que te den leña para nosotros.
Fue la gallina en busca de los leñadores, y les pidió:
—Leñadores, leñadores, dadme leña. Llevaré la leña a los panaderos, los panaderos me darán unas rosquillas, llevaré las rosquillas a los peineteros, los peineteros me darán un peine, llevaré el peine a la niña, la niña me dará un hilo, llevaré el hilo al tilo, el tilo me dará una hojita, llevaré la hojita al río, y el río me dará agua para que la beba el gallito, que se ha atragantado con un guisantito.
Los leñadores dieron leña a la gallinita.
La gallinita llevó la leña a los panaderos, los panaderos le dieron unas rosquillas, la gallinita se las dio a los peineteros, los peineteros le dieron un peine, la gallinita lo llevó a la niña, la niña le dio un hilo, la gallinita lo llevó al tilo, el tilo le dio una hojita, la gallinita la llevó al río, y el río le dio agua. El gallito la bebió y se tragó el guisantito. Muy contento, cantó el gallito:
—¡Quiquiriquí!



La gallina y el gallo están hechos de fieltro. El pollito y las partes amarillas del gallo y la gallina están hechas con tela de magitel. La cresta del gallo es de tela de algodón y las estrellas son de plástico.

El Conejo de la Luna




Quetzalcóatl, el dios grande y bueno, se fue a viajar una vez por el mundo en figura de hombre. Como había caminado todo un día, a la caída de la tarde se sintió fatigado y con hambre. Pero todavía siguió caminando, caminando, hasta que las estrellas comenzaron a brillar y la luna se asomó a la ventana de los cielos. Entonces se sentó a la orilla del camino, y estaba allí descansando, cuando vio a un conejito que había salido a cenar.
-¿Qué estás comiendo?, - le preguntó.
-Estoy comiendo zacate. ¿Quieres un poco?
-Gracias, pero yo no como zacate.
-¿Qué vas a hacer entonces?
-Morirme tal vez de hambre y de sed.
El conejito se acercó a Quetzalcóatl y le dijo;
-Mira, yo no soy más que un conejito, pero si tienes hambre, cómeme, estoy aquí.
Entonces el dios acarició al conejito y le dijo:
-Tú no serás más que un conejito, pero todo el mundo, para siempre, se ha de acordar de ti.
Y lo levantó alto, muy alto, hasta la luna, donde quedó estampada la figura del conejo. Después el dios lo bajó a la tierra y le dijo:
-Ahí tienes tu retrato en luz, para todos los hombres y para todos los tiempos.

La conejita es hecha a mano con fieltro blanco y verde. El vestidito está hecho con tela de algodón estampada y la cara es bordada con hilo.

Caperucita Roja

Caperucita Roja


Había una vez una niña muy bonita. Su madre le había hecho una capa roja y la muchachita la llevaba tan a menudo porque le gustaba tanto, que todo el mundo en el pueblo la llamaba Caperucita Roja.
Un día, su madre le pidió que llevase unos pasteles a su abuela que vivía al otro lado del bosque, recomendándole que no se entretuviese por el camino, pues cruzar el bosque era muy peligroso, ya que siempre andaba acechando por allí un lobo malvado.
Caperucita Roja recogió la cesta con los pasteles y se puso en camino. La niña tenía que atravesar el bosque para llegar a casa de la Abuelita, pero no le daba miedo porque allí siempre se encontraba con muchos amigos: los pájaros, las ardillas, los ciervos...
De repente vio al lobo, que era enorme, delante de ella.
- ¿A dónde vas, niña?- le preguntó el lobo con su voz ronca.
- A casa de mi Abuelita- le dijo Caperucita.
- No está lejos- pensó el lobo para sí, dándose media vuelta.
Caperucita puso su cesta en la hierba y se entretuvo cogiendo flores:
- El lobo se ha ido -pensó-, no tengo nada que temer. La abuela se pondrá muy contenta cuando le lleve un hermoso ramo de flores además de los pasteles.
Mientras tanto, el lobo se fue a casa de la Abuelita, llamó suavemente a la puerta y la anciana le abrió pensando que era Caperucita. Un cazador que pasaba por allí había observado la llegada del lobo.
El lobo devoró a la Abuelita y se puso el gorro rosa de la desdichada, se metió en la cama y cerró los ojos. No tuvo que esperar mucho, pues Caperucita Roja llegó enseguida, toda contenta.
La niña se acercó a la cama y vio que su abuela estaba muy cambiada.
- Abuelita, abuelita, ¡qué ojos más grandes tienes!
- Son para verte mejor- dijo el lobo tratando de imitar la voz de la abuela.
- Abuelita, abuelita, ¡qué orejas más grandes tienes!
- Son para oírte mejor- siguió diciendo el lobo.
- Abuelita, abuelita, ¡qué dientes más grandes tienes!
- Son para...¡comerte mejoooor!- y diciendo esto, el lobo malvado se abalanzó sobre la niñita y la devoró, lo mismo que había hecho con la abuelita.
Mientras tanto, el cazador se había quedado preocupado y creyendo adivinar las malas intenciones del lobo, decidió echar un vistazo a ver si todo iba bien en la casa de la Abuelita. Pidió ayuda a un segador y los dos juntos llegaron al lugar. Vieron la puerta de la casa abierta y al lobo tumbado en la cama, dormido de tan harto que estaba.
El cazador sacó su cuchillo y rajó el vientre del lobo. La Abuelita y Caperucita estaban allí, ¡vivas!.
Para castigar al lobo malo, el cazador le llenó el vientre de piedras y luego lo volvió a cerrar. Cuando el lobo despertó de su pesado sueño, sintió muchísima sed y se dirigió a un estanque próximo para beber. Como las piedras pesaban mucho, cayó en el estanque de cabeza y se ahogó.
En cuanto a Caperucita y su abuela, no sufrieron más que un gran susto, pero Caperucita Roja había aprendido la lección. Prometió a su Abuelita no hablar con ningún desconocido que se encontrara en el camino. De ahora en adelante, seguiría las juiciosas recomendaciones de su Abuelita y de su Mamá.


Hecha totalmente a mano. El cuerpo, los zapatos y la blusa son de fieltro, los jeans con tela de mezclilla. Los ojos, pestañas y cejas fueron bordados con hilo, la boca es de fieltro y el pelo de estambre. Está hecha a imagen y semejanza de Zandy.